La creación nunca parte de una idea preconcebida; nace de dejar la mente en blanco. Xplazas es la materialización de ese primer impulso irracional: el lienzo donde el lápiz tomó el control antes de que interviniera la razón. Un espacio que se pregunta, en silencio, si lo que muestra es la realidad o su sombra.
Te adentras en una caverna inmensa donde la piedra se funde con el metal. Un pilar de luz dorada atraviesa el espacio. Estructuras orgánicas respiran. Las geometrías fragmentadas y las membranas que palpitan son las señales que aparecieron en el papel, ahora convertidas en volumen y presencia.
Xplazas es la sala de máquinas del subconsciente. El lugar donde las líneas dictaron las normas y el artista, simplemente, escuchó.



